Siempre tan segura, tan en pie sus estructuras.
Siempre tan serena, tan consciente, tan plena,
tan por fuera de la media, tan altiva, tan auténtica
Serena, directa, valiente, coherente...
y el llegó a su vida y en minutos derrumbó sus murallas,
traspasó sus barreras, desterró sus teorías,
le quitó las caretas, la invitó a la indecencia
de sentirse pequeña,
la dejó despojada y se sintió indefensa,
vulnerable, corriente, sin dirección ni elocuencia...
y a pesar de todo, se entregó a sus ojos
buceó en sus palabras, se enredó en su pelo,
disfrutó del mundo, que descubrió al verlo,
lo creyó sincero, lo invistió de estrella,
vivió con su luz... y murió sin ella...
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