martes, 9 de septiembre de 2008

...

Siempre tan segura, tan en pie sus estructuras.
Siempre tan serena, tan consciente, tan plena,
tan por fuera de la media, tan altiva, tan auténtica
Serena, directa, valiente, coherente...
y el llegó a su vida y en minutos derrumbó sus murallas,
traspasó sus barreras, desterró sus teorías,
le quitó las caretas, la invitó a la indecencia
de sentirse pequeña,
la dejó despojada y se sintió indefensa,
vulnerable, corriente, sin dirección ni elocuencia...
y a pesar de todo, se entregó a sus ojos
buceó en sus palabras, se enredó en su pelo,
disfrutó del mundo, que descubrió al verlo,
lo creyó sincero, lo invistió de estrella,
vivió con su luz... y murió sin ella...