Ante la carencia de tus palabras la noche se vuelve nada, recupero un vacío que creía olvidado
un vacío del que me rescataste casi sin darte cuenta, fue breve y a la vez eterno, no fue amor, no fue ilusión, fue simplemente un sonido, a veces virtual, otras tangible, pero absolutamente necesario, llegó de a poco, y se fue de golpe. y duele... y cómo duele....
solo te pido un favor...
Matame con una palabra...
Pero no me condenes a una vida de silencio...